UN VAGÓN PARA LA PAZ

UN VAGÓN PARA LA PAZ

El vagón 2419 fue testigo del armisticio que puso fin a la IGM y de la capitulación de Francia ante Alemania en la IIGM.

 

El pasado 11 de noviembre se celebró el centenario del armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial – Grande Guerre para los franceses – firmado en Compiègne en un vagón de tren.

Este sitio tan peculiar, el vagón nº 2419, fue creado como un vagón restaurante hasta que en 1918 fue remodelado como oficina para el Comandante en jefe de los ejércitos Aliados, el mariscal Ferdinand Foch. El 11 de noviembre de ese mismo año se firmaría el armisticio que pondría fin a la IGM e impondría a Alemania unas condiciones – ratificadas en el Tratado de Versalles – que le servirían de pretexto para la Segunda Guerra Mundial.

El vagón fue llevado a Les Invalides, un complejo militar de grandes dimensiones, donde fue expuesto en un patio interior hasta que en 1924, y tras las quejas del público y las instituciones, fue restaurado y llevado de vuelta a Compiègne gracias a la ayuda de un multimillonario estadounidense, Arthur Henry Flemming. En un principio fue trasladado al mismo sitio donde se firmó el armisticio hasta 1927, que se construyó un edificio específico para este vagón tan importante.

Mañana del 22 de junio 1940, ahora es Alemania quien está en la ofensiva y Francia quien pide el armisticio. Hitler tiene un plan, y es hacer pagar a los franceses por la humillación sufrida en la Primera Guerra Mundial. Para esto, las SS demolerán la fachada del edificio donde se encuentra el vagón nº 2419 y así transportarlo al lugar donde se firmó el primer armisticio. Tras esto, Hitler traslada el vagón a Berlín para ser exhibido ante todo el mundo. Es fuertemente custiodiado por las SS. Parecía que el plan de venganza de Hitler estaba completo.

En 1945, y con los bombardeos aliados encima de sus cabezas, los alemanes deciden enviar el vagón nº 2419 lejos del frente. A partir de aquí las SS proclaman que han sido los bombardeos aliados los que han destruido el vagón pero la realidad es que Hitler mandó liquidarlo para no tener que firmar la segunda rendición en el mismo sitio y así evitar la humillación.

Finalmente, el 11 de abril de 1945 las tropas estadounidenses toman la ciudad alemana de Crawinkel y encuentran restos del vagón nº 2419 calcinados en un bosque cerca de la localidad.

 

One Comment

  1. Anónimo-Reply
    14 noviembre, 2018 at 12:56 pm

    Muy buen articulo!

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